La infancia, el equipo más vulnerable del Mundial
1. Juanito y el sueño dorado
Juanito tiene 12 años. Es originario de Mezquitic, un municipio enclavado en el norte de Jalisco donde el 80% de sus vecinos vive en condiciones de pobreza. Juanito no sabe de estadísticas. Juanito sabe de canchas de tierra, de goles celebrados a gritos, de un sueño que le hace brillar los ojos cada vez que mete la pelota: ser futbolista profesional y sacar a su mamá y a sus cuatro hermanos de la carencia.
Un día, mientras juega Fortnite, aparece en esa ventana al mundo un tal “Don Beto”. Intercambian conversación, skins, complicidad digital. Como por arte de magia, Don Beto le ofrece el sueño dorado: vender mercancía oficial en el Estadio Akron durante el Mundial 2026.
Para una madre agobiada por deudas y escasez alimentaria, la oferta parece una bendición. Ya en la terminal de autobuses, Juanito le da un beso en la frente: “Voy a ser el delantero de las Chivas y nos voy a sacar de pobres, jefa”.
Lo que Juanito no sabía es que ‘Don Beto’ era el engranaje visible de una red invisible: reclutamiento forzado al servicio del crimen organizado, con fines de trata y explotación. Meses después, el rostro de Juanito podría aparecer en una ficha de búsqueda. O simplemente no se volvería a saber de él nunca más.
⚠ DATO DE CONTEXTO Mezquitic, Jalisco, es uno de los municipios con mayor índice de marginación del país y presencia histórica de grupos del crimen organizado. La historia de Juanito no es ficción: es el patrón documentado que se repite.
2. El verdadero rival: los datos que el Mundial no va a transmitir
Miles de Juanitos están en riesgo en este momento. La infancia mexicana es el equipo más vulnerable del torneo, y el narcocrimen junto con una economía depredadora son el rival que no aparece en el bracket oficial.
Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, entre diciembre de 2022 y mayo de 2023 se registraron 1,466 niñas, niños y adolescentes víctimas de trata de personas en sus diversas modalidades, entre ellas el reclutamiento forzado para el crimen organizado. Reportes de Amnistía Internacional documentan cómo los grandes eventos deportivos y turísticos generan un aumento sistemático en la demanda de servicios ilícitos y en la captación de nuevas víctimas.
¿Es el reclutamiento forzado trata de personas o un delito autónomo?
Aquí viene la pregunta incómoda que los juristas evitamos hacer en voz alta:
El Protocolo de Palermo define la trata como: “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad […] con fines de explotación”.
La Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas ya contempla la explotación para realizar actividades delictivas. Pero al generalizar en lugar de personalizar el delito, el sistema jurídico pierde precisión donde más la necesita: en la detección temprana, en la atención diferenciada, y en la persecución específica del reclutador que opera desde una pantalla de Fortnite.
Como señala Lidia Cacho: el turismo de masas puede convertirse en un velo de impunidad si los prestadores de servicios no son capacitados para ver más allá del consumo y reconocer en cada ‘vendedor ambulante infantil’ a una posible víctima de este sistema.
📊 CIFRA CLAVE 1,466 niñas, niños y adolescentes víctimas de trata documentadas en solo 5 meses. El Mundial 2026 durará 39 días. Las condiciones de riesgo son estructurales, no eventuales.
3. El arma que ya existe: el Interés Superior de la Niñez
Frente a un villano de esa magnitud, el arma más poderosa no es nueva. Ya está en la ley. Es el Interés Superior del Menor: principio jurídico fundamental, derecho sustantivo y norma de procedimiento que obliga a garantizar el bienestar y desarrollo integral —físico, mental, emocional— de toda persona menor de 18 años por encima de cualquier otro interés.
Toda decisión, ley o política pública debe priorizar sus derechos, considerando su opinión, su edad y su madurez. Aquí comienza a cobrar sentido algo que muchos olvidan:
La infancia no es un recurso para el espectáculo. Es el sujeto de un derecho máximo.
La ONU Turismo implementa un Código de Conducta y el Protocolo del Código Internacional para la Protección de los Turistas. Bajo estos marcos, el Mundial 2026 debería brindar un entorno seguro. No un mercado. Entonces la pregunta es directa: ¿qué está fallando, y qué deberíamos hacer ya?
4. El Mundial Social: un plan de acción en 4 fases
No vengo a describir el problema. Vengo a proponer la cancha donde jugamos diferente:
FASE 1 — Empatía social: romper la ceguera turística
Campaña “Tú eres el Visor” en Fan Fests, redes sociales y medios. El objetivo no es el miedo: es la humanización. Que el turista que llega al estadio sea capaz de ver a Juanito vendiendo dulces y preguntarse quién lo mandó, por qué está solo, a qué hora regresa a casa. Denuncia ciudadana sin revictimizar.
FASE 2 — Educación: mapear para prevenir
Universidades, centros de investigación y ONGs realizando estudios criminológicos y mapeos de riesgo específicos sobre el impacto del Mundial en trata y reclutamiento. Programas escolares y comunitarios donde se enseñe a reconocer:
- Grooming digital (el caso ‘Don Beto’ comienza en Fortnite, no en una calle oscura)
- Señales de riesgo en ofertas laborales dirigidas a menores
- Rutas de denuncia seguras para familias de comunidades vulnerables
FASE 3 — Profesionalización del sector turístico
Pasar de la lógica de oferta-demanda a la cultura de la profesionalización. El distintivo “Libre de Trata” con implementación obligatoria de The Code de ECPAT y el Protocolo de Sectur:
- Capacitación a hoteleros, transportistas y guías para detectar señales de explotación
- Protocolos internos de reporte anónimo y coordinación con DIF y Fiscalía
- Auditorías y certificación durante el periodo mundialista
FASE 4 — Mundial Sostenible: goles por la infancia
Convertir el evento en plataforma de cambio real. El programa “Goles por la Infancia”: FIFA y patrocinadores destinando fondos estructurales —no donaciones simbólicas— a casas de acogida, organizaciones y ONGs que trabajan con víctimas de trata y que constantemente son asediadas por las mismas mafias que captaron a Juanito.
5. La pelota está en nuestra cancha
El Mundial 2026 puede ser recordado como la fiesta donde México protegió a su infancia. O como otra oportunidad perdida mientras el marcador de desapariciones seguía subiendo.
Faltan menos de dos meses para que arranque el torneo. Las acciones de prevención han sido prácticamente nulas.
La infancia mexicana no necesita espectadores. Necesita un equipo que juegue para defenderla.
Como consultor involucrado con mi sociedad y mi país, invito a autoridades, sector turístico y sociedad civil a implementar estas cuatro fases de forma inmediata. No es ideología: es obligación jurídica, es sentido común y es el partido más importante que podemos jugar este año.
✦ SOBRE EL AUTOR Abdiel Amirov Guerrero Rojas es CEO y Director de Gunaa, agencia de viajes especializada en experiencias seguras y conscientes para mujeres. Maestro en Derechos Humanos, Licenciado en Derecho y Criminalística, con más de 10 años en el sector turístico. Su investigación de posgrado se centra en la trata de personas en destinos turísticos.
SOBRE GUNAA En Gunaa diseñamos viajes donde la seguridad no es un extra: es el punto de partida. Porque viajar bien empieza por entender los riesgos del territorio. Blog: Entre Momentos y Destinos · gunaa.mx
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