Un Viaje que Nos Reconcilió con Nosotras Mismas: Historias desde el Hotel Riu en Playa del Carmen
Regalándonos un respiro para el alma
Hace un tiempo, cuatro mujeres decidieron detenerse. No para escapar de sus responsabilidades como esposas, madres, hijas o trabajadoras, sino para respirar, mirarse a sí mismas y recordarse que también merecen ser cuidadas. Con décadas de experiencias, aciertos, pérdidas y aprendizajes a sus espaldas, compartían un mismo anhelo: regalarle al corazón un descanso que las reconectara con ellas mismas.
Playa del Carmen se convirtió en ese espacio que nos abrió los brazos con mar, luz y silencio; un lugar donde cada una pudo reencontrarse en su propio ritmo.
El abrazo del mar
Sumergirse por primera vez en el mar fue como entrar en un lienzo vivo. La superficie parecía pintada con acuarelas que se movían suavemente: verdes luminosos cerca de la orilla que poco a poco se transformaban en un turquesa profundo. La temperatura del agua era tan amable que el cuerpo se relajaba sin pedir permiso, como si el mar invitara a soltar preocupaciones.
Poco a poco, sin darse cuenta, el color del cielo fue transformándose: el azul brillante del día se tornó dorado. Las sombras se estiraban sobre la arena y las voces del viento cambiaban su ritmo. Fue ese instante —entre el calor todavía tibio y la primera frescura de la tarde— cuando comprendimos que el mar también sabe acompañar los cambios.
Una noche de tradición y alegría
El Hotel Riu Tequila ofreció un evento nocturno que quedó grabado en la memoria. Un grupo de catrinas y catrines llenó el escenario con colores vibrantes y movimientos elegantes. Bailaron música regional mexicana y cantaron melodías conocidas desde la infancia, acompañados por mariachis que lograron erizar la piel de más de uno.
Lo más hermoso fue ver cómo personas de todas partes del mundo, extranjeras en su mayoría, aceptaron la invitación de los bailarines y se unieron al festejo. Había algo profundamente emotivo en verlos compartir nuestras tradiciones con tanto respeto y alegría.
A partir de lo que viví en este viaje —las sorpresas, los detalles y también esas pequeñas cosas que habría deseado prever— quiero compartir una serie de recomendaciones que podrían ayudarte a disfrutar aún más tu experiencia en Playa del Carmen y en el Hotel Riu Tequila.
- Aprovecha el acceso a la naturaleza
El hotel está rodeado de áreas verdes, así que lleva repelente biodegradable y zapatos cómodos para caminar entre los senderos y disfrutar los pequeños detalles de la selva.
- Cuida tu piel desde el día uno
Aunque no lo parezca, el sol en Playa del Carmen es mucho más intenso de lo habitual. Usa bloqueador biodegradable y reaplica constantemente si planeas pasar mucho tiempo en el mar.
- Llega temprano a la playa
La luz de la mañana es preciosa y el mar suele estar más tranquilo. Además, encontrarás un ambiente más sereno para descansar.
- Disfruta los espectáculos y actividades
El Riu Tequila tiene eventos nocturnos temáticos muy bien cuidados. Vale la pena asistir, tanto para conocer expresiones artísticas como para convivir con otros viajeros.
Reflexión final
Playa del Carmen es un lugar que recarga, que confronta con los sentidos y que permite sentirse parte del ritmo natural del Caribe. La estancia en el Hotel Riu Tequila no fue solo un viaje: fue un recordatorio de que siempre podemos encontrar espacios donde el cuerpo descansa, la mente se aquieta y el corazón se abre a nuevas experiencias.